Salud oral en la infancia

Los cuidados bucodentales mantenidos desde la infancia nos proporcionan una boca saludable en el adulto.

¿Cómo realizar el cuidado de los dientes en la infancia?

Incluso antes de aparecer el primer diente, algunos factores pueden condicionar de forma permanente la apariencia y salud de los dientes. Algunos medicamentos administrados a embarazadas, o a madres que están en periodo de lactancia pueden alterar el color y/o formación de los dientes, que se están formando en ese periodo. Por eso, sea muy estricta en las recomendaciones de su médico a la hora de tomar medicamentos durante estos periodos.

Los niños requieren unos cuidados orales especiales, que los padres deben conocer:

Las caries de biberón son provocadas por la exposición frecuente y prolongada a alimentos líquidos o cremosos que contienen azúcares (papillas y zumos de frutas incluidos). Muchos niños tienen el hábito de permanecer durante mucho tiempo con la tetina del biberón en la boca, prolongando el contacto de los azúcares con la superficie dental. Estas sustancias azucaradas favorecen la adherencia de las bacterias a los dientes, permaneciendo muchas horas mientras duerme el bebé y provocando la aparición de caries principalmente en los incisivos y caninos superiores e inferiores de leche. ¡¡NO PERMITA QUE SU BEBÉ SE DUERMA CON EL BIBERÓN DE ZUMO O DE LECHE EN LA BOCA!!

ES MUY IMPORTANTE QUE REALICE LA HIGIENE DENTAL DE SU BEBÉ AL MENOS DOS VECES AL DÍA, SIENDO LA MÁS IMPORTANTE LA DE ANTES DE DORMIR, DESPUÉS DEL ÚLTIMO BIBERÓN.

Los dientes de leche son muy importantes para el correcto desarrollo del bebé, ya que le van a permitir una correcta masticación de los alimentos, suponen un estímulo para el correcto crecimiento de esta etapa y mantienen el espacio para los dientes definitivos.

Cuando comienzan a aparecer los primeros dientes de leche (alrededor del 6º mes de vida) la mayoría de los niños tienen las encías muy sensible, y esto hace que estén irritables. Puede masajear las encías de su bebé con los dedos o aplicar algunos geles específicos de venta en farmacias para aliviar esta incomodidad. Si aparece fiebre, puede ser una reacción normal del organismo, aunque si persiste deberá consultar con su pediatra. Hacia los dos años y medio de vida se completa la erupción de los 20 dientes deciduos o de leche.

Es muy importante enseñar al niño buenos hábitos de higiene oral, ayudándoles a cepillarse los dientes dos veces al día, evitar que entre comidas tomen alimentos o bebidas azucaradas, bollos y chocolates, así como visitar al odontólogo de forma regular. Deben evitarse las bebidas gaseosas porque erosionan los dientes. Intente incentivar una actitud positiva ante la visita al odontólogo, explicándole que le ayudará a tener una boca sana, previniendo tratamientos más invasivos.

Inmediatamente tras la erupción del primer diente de leche debe iniciar la limpieza de encías y dientes con una gasita mojada. Cuando va siendo más mayor ya puede usarse un cepillo para bebés, blandito y con un tamaño más pequeño, con un poquito de pasta sin flúor (la cantidad no debe ser mayor que la uña del meñique del bebé). Enseñe a su hijo a no tragarse la pasta. Cepille suavemente las superficies dentales con movimientos circulares, finalizando con la lengua, cepillando esta de atrás hacia adelante, desde la base hacia la punta.